Madeira, la perla del Atlántico, es un destino que combina paisajes espectaculares, rica historia y una cultura vibrante y por eso te ofrecemos una guía para 5 días. Si estás planeando una escapada de cinco días a esta isla encantadora, aquí tienes un itinerario detallado que te ayudará a aprovechar al máximo tu visita. Además, te damos algunos tips prácticos, como la importancia de contratar un seguro de viajes. Nosotros lo hacemos con Intermundial, y gracias a nuestro código TRAVELERS10, puedes obtener un 10% de descuento en tu seguro.
Índice
- Alquilar un coche en Madeira: Clave para una Aventura Inolvidable
- Nazaré se Prepara para las Olas Gigantes: Todo lo que Debes Saber
- Encanto del Algarve en 4 Días: Una Guía Completa (camino a Hueva)
- Praia da Barreta – Isla Desierta: el paraíso más solitario del Algarve
- Nazaré: Descubre el Corazón Surfero de Portugal
Día 1: Llegada y Exploración de la Naturaleza
Mañana: Llegada al Aeropuerto y Recogida del Coche de Alquiler
Llegamos a la casa de Cristiano Ronaldo. Es difícil no ver la adoración que tienen la gente de esta isla por el futbolista, porque solo vemos estatuas de él por todos los lados. Solo llegar al aeropuerto ya te encuentras con la primera de muchas que irás viendo por todo los lados.
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Fuimos a conocer nuestra casa para estos días en Madeira. Cogimos un piso por la zona de Caniço, Portugal. Como la idea era siempre desplazarse en coche, no buscamos una ubicación que estuviera cerca de nada, solo buscábamos tranquilidad y que se pudiera aparcar bien.
Mediodía: Casas Típicas de Santana
Queríamos conocer una de las zonas más turísticas de Madeira y no podíamos perdernos las Casas Típicas de Santana. A pesar de que el día nos salió algo lluvioso, el lugar nos pareció precioso, con sus casas de colores y tejados de paja que parecen sacadas de un cuento. La lluvia le daba incluso un aire más auténtico y tranquilo, perfecto para pasear sin prisas. Sin duda, una visita muy bonita que merece la pena, incluso con mal tiempo.
Comida: O Terraço restaurante & bar
Como empezó a llover con más intensidad y ya se acercaba la hora de la comida, decidimos buscar un sitio cerca para poder comer. Encontramos el O Terraço restaurante & bar y la verdad que nos encantó la elección improvisada. La gente era muy amable y pudimos comer las típicas lapas de la zona y la bebida alcohólica llamada Poncha.
Tarde: Ruta de Caldeirão Verde
Después de comer y coger fuerzas, nos dirigimos hacia la Ruta de Caldeirão Verde. Cogemos el coche de alquiler y subimos por la montaña hasta llegar al parking (de pago) que existe al inicio de la ruta. Dejar el coche en el parking es mejor la mejor opción, porque alrededor no hay sitios para dejarlo, y no es muy caro.
Al lado existe un pequeño bar donde poder comer algo después de la caminata o beber algún tipo de bebida refrescante o cualquier premio que creas que te mereces después de este gran paseo. Al lado del bar es donde deberás pagar el parking antes de salir.
Esta ruta es una impresionante caminata que dura aproximadamente 3 horas y media. Esta ruta te llevará a través de túneles naturales y paisajes verdes exuberantes. No olvides llevar linternas ya que algunos tramos del camino son oscuros y calzado cómodo y impermeable.
Noche: Miradouro do Cristo Rei
Después de la caminata y antes de ir al Miradouro do Cristo Rei, cogimos fuerzas en un bar cercano (Bar Teleférico) con una grandes vistas que nos quitaron el hambre (no, es mentira, comimos como locos después de la ruta. Pero las vistas eran preciosas).
Después nos dirigimos al Miradouro do Cristo Rei, una impresionante estatua situada sobre los acantilados de Garajau con vistas espectaculares al océano. Fue el momento perfecto para parar, descansar y disfrutar con calma de todo lo vivido durante el día, que había sido largo e intenso, mientras contemplábamos uno de los paisajes más bonitos de Madeira.
Acabamos el día muertos en la cama, preparados para descansar bien y disfrutar del resto de días que nos quedaba en Madeira.
Día 2: Buceo y Descubrimiento Cultural
Mañana: Buceo en Aguas Cristalinas
Por la mañana nos praparamos para una emocionante sesión de buceo. Madeira ofrece numerosos sitios de buceo donde podrás observar la rica vida marina y los impresionantes fondos submarinos.
Hicimos la inmersión con la gente de Azul Diving Madeira, muy amables y simpáticos. Nos comunicamos en todo momento en español, portugués o inglés, la verdad que el idioma no fue ningún problema, porque había gente de diferentes partes del mundo y de esta forma siempre había alguien que hablaba tu idioma. Lo más complejo fue encontrar el lugar, porque está debajo de la piscina del hotel, así que hay que entrar en la piscina, pasar por la terraza del restaurante Rivus, seguir hasta la piscina donde está lleno de turistas del hotel, y hay unas escaleras para bajar y ahí está el centro de buceo.

La Corveta Afonso es uno de los puntos de buceo más conocidos de Madeira. Fue hundida de forma intencionada el 4 de septiembre de 2018, al sur de Cabo Girão. Hoy en día se ha convertido en un arrecife artificial lleno de vida marina. Aunque se recomienda tener un nivel advanced de buceo para explorarla a fondo, los buceadores open también pueden disfrutar de la experiencia.
Nosotros lo disfrutamos muchísimo, ya que nos encantan los barcos hundidos y recorrer este impresionante buque de guerra de 85 metros de eslora, que además se conserva en un estado excelente, fue todo un lujo.
Tarde: Disfrutar de las calles de Funchal
Después del buceo, visita Funchal, el corazón vibrante de Madeira. Pasea por sus calles pintorescas y disfruta de una cena en uno de sus muchos restaurantes donde la gastronomía local te sorprenderá. Pero si hay un lugar que captura la esencia creativa de la ciudad, es la Rua de Santa Maria. Esta calle, la más antigua de la Zona Velha, se ha transformado en una galería de arte al aire libre gracias al proyecto “Arte de Portas Abertas”.
Caminar por ella es un juego visual constante: cada puerta es un lienzo donde artistas locales han plasmado desde escenas tradicionales hasta surrealismo puro.
Noche: Visita a Cámara de Lobos
Al caer el sol, dirígete a Câmara de Lobos, el pueblo pesquero más auténtico de Madeira, para ver cómo se transforma bajo las estrellas. En este vídeo puedes sentir la magia de sus noches de ‘festa’, cuando las luces del festival iluminan toda la bahía y se reflejan en el Atlántico. Es el momento perfecto para relajarse tras un día de buceo, disfrutando de la atmósfera vibrante y el sonido de la celebración desde las alturas. No hay mejor forma de terminar el día que dejándose envolver por la luz y la tradición de este rincón tan especial de la isla.
Día 3: Aventura en Bosques y Miradores
Mañana: Miradouro Água d’Alto
Nuestra llegada al Miradouro Água d’Alto fue uno de esos momentos en los que Madeira te deja sin palabras. Las vistas hacia Faial y el océano son brutales, pero para disfrutar de la experiencia sin estrés, os recomendamos aparcar el coche exactamente en el punto que os indicamos abajo. Desde allí, el acceso es mucho más sencillo y os evitaréis maniobras innecesarias en las curvas (los guías turísticos de la zona conducen como locos, casi nos atropellan mirando la cascada).
Desde ahí fuimos al Miradouro da Eira da Achada, un cambio de escenario total que nos regaló una de las panorámicas más amplias de toda la costa norte. Lo que más nos sorprendió fue la paz que se respira; es el lugar perfecto para ver cómo las olas rompen contra la base de los acantilados de Ribeira da Janela mientras el viento te despeja las ideas. Si tenéis suerte y el día está despejado, las fotos desde aquí son, sencillamente, de otro nivel.
Tarde: Porto Moniz
Hay una ruta muy concurrida y popular que es la del Porto Moniz. Nosotros subimos en coche al puerto (porto en portugués). Pensábamos hacerla, pero al final se nos hizo muy tarde y menos mal que no la hicimos, porque abajo estábamos a unos 25ºC y arriba parecía otro país: a unos 10ºC), niebla, ¡mucho mucho frío! No íbamos nada preparados para este cambio de temperatura. Lanzamos el dron y nos fuimos corriendo, porque lo estábamos pasando muy mal. Os recomendamos ir bien abrigados por si os pasa algo así, llevar una chaqueta en vuestro coche de alquiler de DiscoverCars no ocupa nada y siempre es útil.
De ahí fuimos a Praia da Ribeira da Janela, un lugar que parece sacado de una película de fantasía. Lo que más nos impresionó fueron esos enormes islotes de roca volcánica que emergen del océano como guardianes; ver cómo la fuerza del Atlántico choca contra ellos es un espectáculo hipnótico.
Aunque es una playa de guijarros y no para bañarse tranquilamente, nos quedamos un buen rato recorriendo la orilla y subiendo a los miradores naturales para capturar la magnitud del paisaje. Es, sin duda, una parada obligatoria para sentir la energía más salvaje de Madeira.
Noche: cena con puesta de sol
Para finalizar el día, nos acercamos a las Piscinas Naturales de Porto Moniz; aunque en nuestra visita estaban cerradas, el entorno es sencillamente precioso.
Cenamos en el Sea View Restaurante, un sitio con unas vistas increíbles donde disfrutamos de una de las puestas de sol más bonitas que hemos visto nunca. Es algo caro (€€), pero vale totalmente la pena: os recomendamos reservar con antelación y, echándole un poco de morro, pedir mesa junto a la barandilla. Además, el servicio fue impecable, con camareros muy amables que, en muchos casos, hablaban español.
Día 4: Conquista las Alturas
Mañana: Miradouro do Cabo Girão
Hoy será un día completo por las alturas de Madeira, visitando dos de los lugares más altos de la isla, pero cada uno de ellos totalmente diferente al anterior.
Empezamos en el Miradouro do Cabo Girão, un mirador con un suelo de cristal (de esos que dan un vértigo horrible y yo LOS ODIO). Pero debo decir que este no daba tanta impresión como otros que he ido, pero creo que era porque el cristal no estaba muy limpio y también porque desde ahí puedes ver una vista increíble de mar, parece que estés sobrevolando las aguas como si fueras una gaviota.
Desgraciadamente es un lugar de pago, hay que pagar 3€ en la página oficial o allí mismo en unas máquinas que están en la entrada. Debe ser uno de los pocos miradores (o único) de pago en Madeira. Es curioso el sitio, no sería el TOP-10 de cosas que haría en Madeira, pero estar a 580 metros sobre el nivel del mar es una experiencia diferente.
Tarde: Cascada de los Ángeles
Por la tarde decidimos pasear por la famosa Cascada de los Ángeles. Antes era muy famoso este sitio por la imagen de los coches pasando por debajo de la cascada, era una escena épica. El problema que esto causaba mucho tráfico y atascos porque cada coche se paraba a hacer la foto. Así que lo han cortado al tráfico.
Lo mejor es aparcar más abajo: para llegar aquí hay que pasar por un gran túnel, pues a la salida de este fue donde aparcamos nosotros. Es un pequeño paseo que se hace bien, pero es cuesta arriba.
Os recomendamos llevar bañador o calzado que se pueda mojar, porque la foto que te puedes hacer debajo del agua vale mucho la pena. Una experiencia más que te puede ofrecer Madeira.
Noche: Puesta de Sol en Miradouro do Ninho da Manta
Calculamos para poder llegar antes del atardecer a Miradouro do Ninho da Manta , es una caminata de unas 8 horas (nos han dicho), pero si te gusta caminar, pero no quieres perder un día (como nosotros), puedes hacer un tramo pequeña: hasta el Miradouro do Ninho da Manta.
Hay un gran parking antes de llegar donde puedes dejar el coche, hay que pagar porque es zona verde/azul, pero no es mucho y a partir de las 20:00 (creo recordar) ya no se paga. Luego dar un pase de menos de una hora. Llegar a un mirado (donde nos quedamos nosotros) pero puede seguir todo lo que quieras, porque parece ser que no te lo acabas.
Volvimos al parking, donde habíamos dejado el coche y nos quedamos enamorados de las vistas que se ven desde ahí. Así que si no tienes ganas de caminar mucho o te da un poco de vértigo caminar en un sendero pequeño: quedarte en el parking también es una opción y tienes unas magníficas vistas.
Antes del atardecer empezó a llenarse de gente y más gente, y al final éramos como unas 50 personas mirando en silencio este espectacular puesta de sola. De las más místicas y bonitas que hemos visto nunca.
Día 5: Despedida
Mañana: Libre y Brunch
Utiliza las últimas horas en Madeira para preparar maletas, dejar el apartamento, y buscar un sitio para desayunar, que al final acabamos comiendo porque se nos hizo muy tarde.
Fuimos a comer a Nova Onda , no está mal. Elegimos este lugar porque estábamos paseando por el puerto y nos dimos cuenta que no habíamos desayunado, así que nos pegamos un buen brunch a lo portugués. Pero tenía buenas vistas al mar, que siendo de Madrid, eso se echará de menos y queríamos aprovechar al máximo.
Tarde: Montañismo por São Lourenço
¿Qué mejor que una paseo por los acantilados de São Lourenço para bajar un desayuno-comida que nos sentó genial? Fuimos hasta el pueblo pesquero de São Lourenço y aparcamos el coche al principio del camino.
En el parking de Ponta de São Lourenço hay una pareja encantadora en una food truck que nos atendió genial y nos estuvo explicando sitios donde podríamos ir a comer por la zona.
La pareja se quejaba de la gente extranjera (españoles, franceses, italianos, ingleses,…) que nunca les decían ni un «Olá» ni un «Obrigado» en portugués. Ellos se esfuerzan en hablar en todos los idiomas posibles (hablan muy bien español), y nosotros les deberíamos corresponder con un simple «Obrigado» que no cuesta nada y a ellos les hace ilusión que tengamos ese esfuerzo.
El recorrido es sencillo, pero recomendamos siempre llevar agua, un calzado cómodo y que agarre, y una equipación mínima. Es un camino muy sencillo, pero todo paseo por la montaña se debe llevar con la máxima seguridad para evitar problemas. Y justo para evitar problemas es por lo que nosotros siempre recomendamos coger un seguro y nosotros siempre vamos con el seguro de Intermundial (os damos un 10% de descuesto), que es un gasto muy pequeño pero te puede ahorrar muchos problemas en caso de tener un percance.
Nosotros nos quedamos a mitad de camino (en Miradouro de São Lourenço), porque no teníamos mucho más tiempo (teníamos que comer, dejar el coche de alquiler de DiscoverCars e irnos al aeropuerto), y porque veíamos que nos quedaba como la mitad de la caminata, puedes llegar hasta Miradouro Ponta do Furado. Es una ruta muy sencilla, donde nos encontramos bastante gente de varias nacionalidades. Se nota que es una ruta básica si vas a Madeira y estás por la zona.
La pareja de la Food truck nos aconsejó visitar el pueblo pesquero de Caniçal, que estaba muy cerca de donde teníamos el coche aparcado. Nos recomendaron un sitio para comer, porque decían que la comida era maravillosa, pero fuimos allí y nos dijeron que la cocina estaba cerrada (a tener en cuenta que los portugueses suelen comer como a la 13:00, así que si vas a las 15:00 pidiendo comida, seguramente que te digan que la cocina está cerrada).
Cogimos un bocadillo corriendo en un bar cerca de ahí, dimos un paseo por el pueblo pesquero, comimos nuestro último helado en ese viaje a Madeira, y disfrutando de los recuerdos que nos quedarán de esa maravillosa isla.
Conclusión
Este itinerario está diseñado para mostrarte lo mejor que Madeira puede ofrecer en cinco días repletos de aventuras naturales e inmersión cultural. Desde caminatas entre bosques antiguos hasta descubrir encantadores pueblos costeros, Madeira seguramente capturará tu corazón con su belleza única e inolvidable. ¿Estás listo para empezar esta emocionante aventura?
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